lunes, 17 de noviembre de 2008

Nabarra. Comienza la partida

Cuando los conceptos y las reglas de la partida comienzan a fijarse, los argumentos con los que desarrollarla se van transformados irrevocablemente.
Descubrir, que el estado que llevamos buscando los vascos en estos últimos 35 años, lo teníamos delante de las narices, el Estado de Navarra, ha transformado a nivel personal
mi dialéctica a la hora de abordar el tan traído y llevado conflicto vasco.

En las discusiones sin salida que he mantenido con muchos españoles, nos hemos pasado toda la democracia lanzándonos: acusaciones, muertes, torturas, atentados, imposiciones, discusiones sin posibilidades de entendimiento, sin futuro. La posición del ocupante bien marcada y la del ocupado, a la desesperada sabiéndose que al final, el carnet español, será el último argumento impositivo que cerrará la discusión.

Cuando llegas a entender el objetivo de la Soberanía de Navarra, la historia de este Estado, como fue sometido y porque todavía continúa vivo, todos los argumentos que durante años defendiste, cobran más fuerza y se convierten en razón suficiente, para abordar las siguientes discusiones en igualdad de condiciones.

Al defender mediante la palabra el Estado de Navarra, te colocas de igual a igual ante tu oponente político, hablas de estado a estado y dejas en evidencia que alguno de los dos miente. Los datos históricos demuestran, que los Estados castellanos o españoles han utilizado las mentiras habitualmente respecto a la historia. ( Las últimas mentiras fueron la de las Armas de destrucción, que a todos nos suenan o el atentado del 11M )

Con la fuerza que da, que unilateralmente el pueblo vascón va a decidir su futuro, guste o no guste, te colocas en diferente nivel porque no estas pidiendo (reconocimiento o autodeterminación ) como se hace en la actualidad, estas exigiendo que te devuelva lo tuyo y al exigirlo dejas al ocupante en evidencia puesto que sabes, que su reacción será con palabras de ocupante y un ocupante jamás podrás utilizar la palabra libertad puesto que no la quiere conceder.

Hoy en día nadie se puede imaginar impedir un divorcio. En la cultura actual está muy mal visto y hasta penado, el impedir (violencia) que una mujer o hombre, se quiera divorciar.
Pues nuestra libertad la de Nabarra, es la misma que la de los divorciados, “ necesito iniciar una nueva vida y la decisión está tomada, tienes 4 años para que lo vayas asimilando y buscar piso, no te preocupes que te ayudaré. En el 2012 nuestra separación deberá estar consumada”.

Zaude zihur ezin izango zaitudala ahaztu inoiz
Baina orain maitia lehen baino lehen aska gaitezan. ( hertzainak )

Estate seguro que nunca te olvidaré
Pero ahora cariño cuanto antes liberémonos.

A ver que español me lo puede discutir, sin ejercer violencia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Iñigo Saldise Alda
El paradigma navarro. Arma para recuperar el Estado propio de los vascos.
Soberanía de Navarra

“Toda herramienta es un arma, si se empuña adecuadamente”. Ani Di Franco

El paradigma navarro está basado principalmente, en la centralidad política que nos otorga el Estado de Navarra para la totalidad de Vasconia. Mediante este paradigma, como nos indica Luís Mª Mtz Garate, podemos llegar a comprender y conocer mejor nuestra realidad política actual, por los diferentes sucesos histórico-políticos, que a vivido Euskal Herria a lo largo de estos siglos.

Hay que decir, que han sido bastantes los vascos que han defendido el paradigma navarro en los últimos siglos. El suletino Agustin Xaho, en el siglo XIX, ya lo dejó entrever en su obra Viaje a Navarra durante la insurrección de los vascos. En esta novela romántica, que está enmarcada durante la 1ª guerra carlista, encontramos una clara alusión a la importancia del Reino de Navarra, como referente político nacional de Euskal Herria.

Este modelo Estatal se vio fortalecido por la aportación realizada en el último tercio del siglo XIX, por la Asociación Euskara de Navarra, especialmente por los trabajos, estudios y ensayos políticos, realizados por sus miembros, donde destacan entre otros, Arturo Kanpion, Juan Iturralde y Suit o Serafín Olave, este último autor de las bases Constitucionales para la República de Navarra.

Los miembros de la Asociación Euskara de Navarra, se centraron en diferentes campos, de los que destacaban sus trabajos en materia histórica, cultura y del folclore propio de Euskal Herria, sentando con ello las bases para un conocimiento necesario, para una posterior acción política correcta, para la globalidad del soberanismo vasco.

Ya en el siglo XX, el paradigma navarro tuvo un gran interlocutor en la persona del bilbotarra Anacleto Ortueta, el cual en el año 1931 afirma de una manera rotunda, la necesidad de una centralidad política entorno a Navarra, considerándola como primordial para la unidad de los vascos en un Estado propio y soberano. Anacleto Ortueta llega a realizar esta afirmación, al basarse únicamente en la historia política de Vasconia.

Posteriormente, Federico Krutwing en su obra Vasconia, constata plenamente que la unidad de la gran Vasconia solo se ha dado con la máxima extensión lograda por el Reino de Navarra, involucrándose así en la defensa del paradigma navarro, mediante la defensa de la territorialidad plena del Estado de Navarra.

Los historiadores Tomás Urzainqui y el difunto J.Mª Olaizola, realizaron un gran trabajo histórico para el pueblo vasco al publicar La Navarra Marítima. Obra donde se habla de una unidad nacional vasca en la figura política del Estado, en forma de Reino y de nombre Navarra. Un planteamiento que podíamos intuir en una obra anterior, Navarra o cuando los vascos tenían reyes, del difunto Pierre Narbaitz, donde se puede llegar rápidamente a una conclusión semejante, simplemente al leer el título.

Por tanto, el conocimiento y la difusión de nuestra historial nacional, fortalece en gran medida las legítimas pretensiones de Euskal Herria de tener un Estado propio en el marco internacional actual, pues la historia nos demuestra que realmente ya lo tenemos, aunque actualmente se encuentre ocupado, incluso podíamos afirmar, casi colonizado por la república de Francia y el reino de España.

El conocer nuestra historia política, desde cualquier aspecto, como con la obra de Iñaki Sagredo, Castillos que defendieron el Reino, consolidan nuestra idea independentista entorno al planteamiento o paradigma navarro, algo que no se puede lograr desde cualquier otro paradigma actual, ya que es el único en el cual, tiene cabida la existencia de un Estado propio, en condiciones idénticas a los demás estados europeos y con plena soberanía con respecto a ellos.

El paradigma navarro se basa en la integridad de historia de este país, de este pueblo, sin olvidarse de su cultura, demostrando claramente la existencia de la única unidad política vasca real, dada únicamente con el Estado de Navarra, por lo que nos sirve de guía para recuperar el valor absoluto de la soberanía y alcanzar con ello la libertad.

El paradigma navarro nos hace conscientes de que el único Estado de pleno derecho a nivel internacional, que hemos creado y poseído los vascos fue el Reino de Navarra, lo que permitió en gran medida la supervivencia de nuestro país, ante las agresiones militares externas y pese a que actualmente se encuentra ocupado y semicolonizado por dos imperios, es realmente la principal baza que tenemos nosotros los vascos, para poder alcanzar la autodeterminación.