martes, 26 de mayo de 2009

La conquista de la Sonsierra Nabarra.

Un trabajo extraordinario realizado por Iñaki Sagredo, que nos descubre las claves de la pervivencia( aunque no de todos los castillos ) si del espiritu de los vascos que los construyeron y defendieron.
Castillos que defendieron Navarra ( Editorial Pamiela )
Iñaki Sagredo











Las conquista territoriales del viejo reino de todos es conocida. Comenzaría con Atapuerca en 1054 en que se perdió la Bureba, en 1076 y 1177 la Rioja, en el 1175 parte de Bizkaia y en 1200 Gipuzkoa, Araba y Duranguesado.

Durante el 1460 la Sonsierra, en el año 1512 la Alta Navarra y en 1620 la Baja Navarra. Ese podría ser el guión de anexiones pacíficas y de siglos de convivencia de Castilla. De entre esas fechas de pacífica convivencia hay una que es desconocida y dolorosa como las demás. 

La de la Sonsierra en el año 1460 cuya estratégica posición e importante defensa del reino en su parte Sur fue esencial para los reyes. Esta parte del reino que eran los residuos de las fronteras de Sancho VI el sabio, cuando Gipuzkoa, Bizkaia y Araba formaban parte del reino, fue acosada en una guerra constante desde el año 1360 al 1460.

La Sonsierra es un territorio que engloba las sierras altas de Toloño y Cantabria hasta el Ebro. Extensión de buen vino y de fortalezas erigidas para defenderla. Por un lado los castillos de las cumbres que manteniendo una comunicación visual vigilaban la región como los de Toloño, Toro, Buradón y Herrera. Por otro lado, las villas o bastidas de San Vicente, Labraza y Laguardía, que cómo indica su nombre, fue llamada así por ser la fortaleza que vigilaba la entrada al viejo reino pirenaico. Y otros castillos, como el de Assa cuyo alcaide Juan de Hualde murió defendiendo la fortaleza contra los castellanos en el año 1427 en plenas guerras con Castilla. Su nombre no dirá mucho pero si su arrojo ya que en inferioridad de fuerzas pudo evitar que el castillo fuera tomado. Años más tarde cayó el castillo de Buradón (1429) por las gentes de Pérez de Ayala. Luego fue retomado por los navarros. 

El de Toloño fue quemado tras conquistarse y Laguardia tuvo que soportar un asedio militar de siete meses en 1430 con duros intentos de conquista.


Se crearon nuevas fortalezas para hacer de castillos que protegieran la frontera como los de Cripan, Dávalos, Lanciego, Viñaspre, Oyón… pero dichas casas fuertes e iglesias nada pudieron hacer ante la envergadura de los ataques.


La conquista de la Sonsierra supuso que el sistema defensivo del Sur se desmembrara. Viana, Mendavia y Marañón fueron la única defensa en esta parte y, cómo sabemos, fue en repetidas ocasiones sencillo cruzar su frontera.
La conquista definitiva del reino se estaba fraguando. Las guerras civiles promovidas nuevamente desde el año 1460, coincidiendo curiosamente con la conquista de esta región, hizo el resto.


Quien quiera saber sobre estas conquistas no encontrará nada que explique el porqué la Sonsierra se conquistó. En las páginas web de dichas localidades nada hay y en los libros de historia no hay noticia alguna referente a esas guerras de acecho que duraron cien años. 
Los documentos están ahí y lo dejan claro. Sin embargo, y cómo dice la línea de historiadores doctos nuestra posición de historiadores “nacionalistas” es poco creíble y tomamos la historia desde una perspectiva muy política. 
Es más cómodo editar libros afines a una línea gubernamental, porque así nunca se estará bajo sospecha en las univerdidades, y las informaciones de esas localidades saltarán sospechosamente estas cuestiones referidas a su conquista.

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