miércoles, 24 de junio de 2009

No me cortareis la lengua.

La noticia de la suspensión de las emisiones de 4 cadenas de radio (en euskera) decretada por el ayuntamiento de Pamplona, ha llenado a miles de personas de estupor, indignación e impotencia. Realmente ha sido una noticia que me ha dolido a nivel personal. La respuesta ante esta agresión por mi parte, es continuar aprendiendo la lingua navarrorun como protesta más activa.

Para los habitantes euskaldunes de la provincia española de Navarra, este hecho no les ha pillado en absoluto por sorpresa puesto que durante la “democracia española”, estas razzias culturales utilizadas por los gobernantes españoles de Navarra, son bastante habituales. Si, a una radio sudamericana emitiendo bachatas y No a una radio publica vasca que emita en euskera, la lengua original de Navarra. Esto no se puede más que justificar por una obsesión permanente por aniquilar de las tierras conquistadas del antigua reino, todo resto y vestigio de la identidad vasca de Navarra.

Si esto está pasando ahora en directo, que lanzar una ofensiva militar para cortar la lengua a todo hereje que pronuncie palabras blasfemas, queda feo, imaginemos que pudo pasar en los años de la conquista.

No tienen vergüenza a la hora de manejar a su antojo las leyes, si declarar ilegal hablar Euskera (como hicieron sus abuelos) queda de nuevo muy feo, se inicia la conquista del aire, de las ondas y se impone por decreto el fin de la emisión, maquillado, democratizado enlatado y listo para consumir, entre el mercado de los defensores del estado de derecho.

Estos gobernantes, que gobiernan los residuos de lo que fue un gran estado en Europa, y que abanderan el orgullo de luchar por la identidad de Navarra, no son Navarros, son simplemente españoles nacidos en Navarra y además con ideología inquisitorial y genocida, que buscan el exterminio de la cultura autóctona, que no es en absoluto la española sino la euskaldun.

La convivencia de las dos culturas en Navarra, cada día es más insostenible, puesto que la cultura dominante la española, dispone del poder y lo ejerce. En Navarra, el franquismo residual y más agresivo de España, es el que gobierna al pueblo más irreducible de la península.

Por lo tanto en un supuesto de que la independencia de Navarra sea un hecho y se consume, no vamos a dejar pasar por alto a modo de reconciliación, los nombres propios que han amparado el genocidio cultural contra Nabarra: Barcina, Sanz, Del Burgo etc. Etc. Ellos serán los protagonistas de una de las historia más negras que ha padecido la cultura Navarra y por ello la historia y los navarros les juzgaremos.

Unidad de todos los vascones en un solo objetivo, echar de nuestra tierra a estos retrógrados mentales y facciosos para que se vayan de Nabarra y nos dejen prosperar y vivir en Paz.

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