viernes, 15 de enero de 2010

Un dedo


Alots Gezuraga, Errigoiti (Nabarra)
Soberania de Navarra

Ha salido en varios blogs-webs y ha sido vetado en otros, la demanda que ante la ONU ha interpuesto la Casa Real de Nabarra y como co-demandantes una Comisión Soberanista Nabarra compuesta por diversos ciudadanos nabarros. En varios blogs-webs y en Egunkaria o Diario de Navarra, hay quien ha cogido esta demanda como un rábano por la hojas, y ha objetado que él es republicano y no monárquico o similares, con todos los males que se le atribuye a la monarquía, pero en realidad sólo a la monarquía española (no leo nada contra la monarquía en Bélgica, Reino Unido o Noruega), la cual, hoy por hoy, tiene el apoyo de la inmensa mayoría de la ciudadanía española y es un claro símbolo de unión entre españoles, pese a que el rey español fuera impuesto por el último dictador español (o quizás por eso), lo cual no parece molestar en exceso siquiera a los republicanos españoles, pues ninguno de ellos ha abandonado España y marchado al exilio o siquiera se manifiesta por la calles -ni a los partidos de ámbito vasco que con su participación electoral apoyan al Borbón-.

Es normal, que a mentes colonizadas les cueste ver lo que esta demanda puede suponer. Varios organismos internacionales reconocidos por casi todos los Estados del mundo como son la ONU, el Tribunal de la Haya y el Tribunal de Luxemburgo, han aceptado que el Estado de Nabarra “puede haber sido” (es lo que se tratará de confirmar) colonizado por españoles y franceses, y que el último gobierno que tuvo nuestro Estado tiene el derecho a reclamar la descolonización, es decir, la monarquía legítima heredera de las instituciones vigentes en 1620, momento de la ocupación francesa de Baja Nabarra-Beárn, último reducto de nuestra independencia, familia real reconocida como tal por la Institución de Casas Reales europeas, por la propia ONU, Tribunal de la Haya, de Luxemburgo e incluso por el gobierno francés.

Esta monarquía nabarra, tiene al menos dos importantes virtudes: la primera que fue elegida según el derecho pirenaico autóctono y por el pueblo nabarro cuando aún era libre, monarquía la cual no era ni la más alta ni la más guapa probablemente, pero era nuestra. Y la segunda, que su demanda es altruista, la Casa Real no pretende volver a gobernar Nabarra pues es consciente que no parece posible hoy por hoy que tenga cabida en un modelo político que estructure nuestro Estado, sino que pretende entregar al pueblo nabarro hasta el último aliento para lograr que sea libre otra vez.

Consciente la Casa Real Nabarra de que sin Pueblo no hay Poder y que no se “puede” lograr la libertad por una simple demanda, hay una co-demanda de una comisión de ciudadanos nabarros que trata de hablar con las fuerzas aún vivas de este país para que apoyen esta demanda conjunta que debe hacer suya el pueblo vasco, nabarro en su nación política. Aún sabiendo y siendo consciente la Comisión Soberanista, que como es habitual en estos casos de siglos de imperialismo y colonialismo, nuestro anciano pueblo se encuentra esclerotizado y fuertemente encorsetado por las fuerzas enemigas y sus necesarios y corruptos colaboradores. Pese a ello, para cualquier nabarro no corrupto, para cualquier vasco que ansíe ser de nuevo libre, esta es una oportunidad de oro para autodeterminarse y decir al mundo que está vivo, que sólo el imperialismo colonial le impide seguir su camino.

Los que ante una oportunidad como ésta para unificar en un solo puño todas las fuerzas vivas y deseos de libertad de este pueblo (de vivir que es lo mismo) y dar a conocer al mundo la situación de colonización que vive este país, se quedan con que los demandantes son nuestros monarcas (nuestros pues no hemos reconocido otros), en vez de recabar el apoyo a la demanda y ayudar a la Comisión Soberanista de Nabarra, ante el dedo que señala la luna, ellos se quedan mirando el dedo. Actitud entre la cortedad política y la miopía histórica.

Por su puesto que esta demanda no traerá en sí la ansiada libertad, ésa sólo puede ser conseguida por el pueblo nabarro unido, pero esta demanda es un inmejorable altavoz ante el mundo contra el centenario imperialismo y colonialismo español y francés. Pero ojo, que en este país, el que no está con los movimientos que luchen noblemente por nuestra libertad, está engrosando, de modo activo o pasivo, las filas del opresor, y éste, se constituyó, manu militari y por el franquismo, en una monarquía parlamentaria.

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