miércoles, 8 de diciembre de 2010

La Constitución Española no fué aprobada en Nabarra


El pasado lunes, nos obligaron a celebrar, con esa golosina y trampa  llamada Puente vacacional, el cacareado día de la Constitución española. 32 años de convivencia como dicen desde la corte y 32 años de resistencia como se piensa desde aquí.

El calzador que supuso para los navarros esa maldita ley, sigue día a día dejando su rastro en todos los sectores de nuestra vida diaria.
Antes de que los carteles a favor de la constitución llenaran las paredes de mi barrio, muchos supimos anteponer, el rechazo a esa ley escrita desde el poder de los  franquistas,  pero no fuimos capaces de valorar las consecuencias  nefastas que traería para nuestro pueblo.

La asimilación de los vascos, táctica que llevan usando desde que comenzaron las primeras conquistas, ha conseguido en estos 32 años, cuotas inimaginables de éxito.
Han conseguido, que desviemos la atención y nos han creado ellos, los enemigos a los que dirigir nuestra rabia, y precisamente esos enemigos, somos nosotros mismos los navarros, divididos en partidos políticos, en provincias, en clases sociales, en equipos de fútbol, en sindicatos. Diversidad absoluta a la hora de despistarnos.

Afortunadamente y comenzamos la etapa esperanzadora, ahora todo el mundo  reconoce que los políticos son unos chorizos, que la democracia española es el maquillaje utilizado por el Franquismo, que los pobres somos cada vez más pobres y sabemos también, que los que  llevan 32 años vendiéndonos independentismo son en realidad Autonomistas españoles, dispuestos a sustentar los gobiernos españoles que sean necesarios y por lo tanto, y esto es matemática dialéctica, haciendo lo contrario que su pueblo le ha demandado.

Al día siguiente del rechazo de los Navarros a la constitución española, los dirigentes políticos navarros, tendría que haber iniciado la desobediencia y utilizado todas las formulas necesarias, para que esa ley no se hubiese aplicado en nuestro territorio.

Pero no fue así y de nuevo la falta de un liderazgo propio nacional, nos ha llevado a 32 años de seguir perteneciendo a España con todas las de la ley y además participando con alegría, véase a los nacionalistas firmando las últimas transferencias, o la alegría de los jugadores de Atlhetic por vestir la roja.

Un poupurri de sentimientos e ideas que se contradicen, que van de aquí para allá, sin tener claro lo que tenemos y porque lo tenemos. Nada es por casualidad y eso demuestra que para entender el presente, hay que recordar el pasado que supuso la imposición en el año 1978 de la  Constitución española.

Como recordatorio de aquel nefasto día para los Navarros y su clase trabajadora, es necesario repetir una y otra vez los datos reales que sustentan la falacia y continuada mentira de que la Constitución es la norma que todos los navarros hemos aceptado.

Hay que tener en cuenta, que en el año 78, tal y como ocurre ahora, el aparato del Estado español, representado por  cargos franquistas, funcionarios, jueces, policías y militares afincados tanto en Euskadi como en Navarra, también votaban y lo siguen  haciendo en la actualidad. Muchos de esos cargos, aún viviendo fuera de Navarra siguen votando.

Y cualquiera pensara, También tienen derecho, pues no señor porque Navarra al ser reconocido, por fin como  un Estado conquistado, pasa automáticamente a tener vigencia de colonia
 En unas soñadas  y de momento hipotéticas negociaciones del abandono del territorio de Navarra , a instancias internacionales, por parte de España, todo su engranaje de poder reflejado en sus cargos políticos,  jueces, funcionarios, policías y militares, deberían abandonar el país, sin rechistar tal y como así lo hicieron con el Sahara.
Igual que en el Sahara, cuando abandonaron, a cambio del favor americano a la Corona Española y su transición, al pueblo saharagui. Los españoles iban abandonando los edificios y los marroquíes los iban ocupando. Igual igual pasaría aquí.

Llevamos 32 años oyendo machaconamente en todos los medios de comunicación vasco españoles, las maravillas de esa carta magna, el gran logro que ha supuesto para España, pero como siempre desde aquí, desde Navarra pensamos todo lo contrario.

Ya las matemáticas, ciencia científica, nos dicen lo contrario, los resultados en el País Vasco y Navarra, son totalmente diferentes a como a diario nos venden la moto.

Las elecciones para aprobar la Constitución Española no fueron democráticas,  simplemente, porque la democracia  en España no existía y todavía sigue sin existir. Todas las elecciones que se han celebrado hasta el momento, y gracias a los trucos  del almendruco, como la ley de ohm o los votos por escaños, donde vale más un voto de un alavés que de un vizcaíno etc.,  dan como ganador absoluto al concepto de siempre, la unidad de España y su ejercito como garante y salvaguarda.

En las elecciones española, nosotros los navarros siempre vamos a perder, aunque consigamos una hipotética mayoría absoluta en los parlamentos de Vitoria y Pamplona, siempre perderemos, puestos que nos dedicaríamos a Gestionar simplemente, las migajas que nos dan desde Madrid en vez de reinstaurar  nuestra Constitución y nuestras  Cortes.

Como Bien dice el filósofo navarro Joseba Ariznabarreta, si el poder, en este caso el Gobierno español;  supiera que unas elecciones iban a cambiar algo, automáticamente el poder, las suprimiría “

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