martes, 15 de febrero de 2011

Euskal Herria un pueblo sin rumbo


Partimos de la premisa de que existe pueblo, porque todavía nos encontramos con él, chocamos con él. Conserva un nivel de poder aún suficiente para ser optimizado. Es el sujeto, ante la obligatoriedad de enderezar el rumbo, para recobrar la libertad de que gozaba cuando supo crear y mantener la máxima organización del poder político que al día de hoy permite a los pueblos mantener su soberania: El Estado.

Esta situación favorable se fue truncando en etapas sucesivas (1159-1200-1512-1630), hasta acabar sometida nuestra soberania por la violencia más abyecta y zafia que jamas hayamos soportado en carne propia los ciudadanos nabarros por parte de hordas genocidas como lo son Francia y España que invadiendo, cual auténticos delicuentes y terroristas nuestro Estado, ocupan hoy en día nuestros territorios.

Los obstáculos, elementos y agentes que al día de hoy impiden rentabilizar el potencial de este pueblo en su incesante busquedad de la libertad estan identificados.

Por una parte la maquinaria desplegada por los dos estados ocupantes, y por otra, la inexistencia de una unidad de criterios políticos en la lectura y comprehensión sobre la cual debe girar la estrategia para la reactivación del poder político por parte de los que en principio estamos llamados a lograr este objetivo.

Nos encontramos con al menos tres puntos que nos impiden ponernos de acuerdo sobre lo que tendría que ser una andadura en común entre los que presuntamente nos queremos salir de Francia y España.

NEGACIÓN DEL HECHO DE OCUPACIÓN:

La clase que se autodenomina abertzale y vanguardia política en este país (PNV-ETA) no reconoce en su concepción y posterior práctica la ocupación de nuestros territorios. No reconocen de que el origen del conflicto es la invasión por parte dos estados de unos territorios que estaban legitimamente organizados y políticamente gobernados por sus moradores. Situación de pueblo y territorios invadidos que se mantiene al día de hoy. 
No visualizan ni formulan cual es el sujeto y los resortes de poder que aún conservamos: Somos un Estado ocupado. Por lo tanto no parten de la premisa de recuperar el poder político, la estatalidad, ya que niegan este hecho, quizás porque la estatalidad la tengan asegurada bajo banderas que no son las nuestras. 
De ello deriva una actuación que se situa en la sub-política, sometida al pensamiento y a la lógica de quienes detentan los mayores recursos de poder y violencia.

Perdida la autoestima a nivel de colectivo, ello conlleva ineludiblemente el aceptar el escenario y las circustancias que marcan e imponen los enemigos de nuestra libertad.
Situan al ocupado y al ocupante al mismo nivel, aceptando la igualdad de oportunidades políticas entre unos y otros. Lo hacen porque no llegan o no quieren discernir de que existan ocupados y ocupantes. En cualquiera de los dos casos: Cómo analizar, cómo resolver un problema que no existe?

Entramos entonces en la senda del autoacomplejamiento, de la servidumbre, de la aceptación de la autoridad extranjera por ser suprema, de la integración en su sistema una vez recuperadas las fuerzas vivas del país por esa autoridad, llevando a la larga, o no tan larga, a la desaparición del sujeto político ántes mencionado. Dejaríamos de existir como pueblo.

INEXISTENCIA DE UNA BASE DEMOCRÁTICA:

Esta supuesta clase dirigente no cree en el pueblo al que dice representar, ni cuenta con él para la toma de decisiones por resultar quizás arriesgado y verse desbordados por éste. Entonces consiguen manipularlo y hablar en su nombre. Es de constatar que ante tal triste escenario, el pueblo, parte de responsabilidad tendrá. Un pueblo que no reacciona, no ejerce politicamente en contra de unos dirigentes corruptos que dicen representarle, hasta derribarlos, se debilita , condiciona y pone seriamente en riesgo, con su dejadez, la existencia de unos mínimos democráticos.

Si a ello le añadimos que los actuales dirigentes, todos sin excepción, reconocen de manera reiterada y alevosa de que vivimos actualmente en una situación de democracia, con algún que otro déficit, en el que ellos estan dispuestos a colaborar para subsanarlo...pues ya cerramos el círculo.

LA ESTRATEGIA:

Dirigentes que nos arengan en el sentido de que es posible hacer política prescidiendo de la fuerza de su propio pueblo, ser un poder político que no disponga de medios cohercitivos y castrado de su mayor atributo para ejercer en política: su poder de violencia y disuasión.
O bien son unos ineptos sin remedio alguno, o, lo que sería más alarmante para nuestro futuro: son unos agentes del imperialismo.

Sobra decir que prescinden de medir las fuerzas de que disponen para conseguir los objetivos que ellos mismos ignoran. Y aún menos valorar y acertar en cada momento los fines y los medios a su alacanze para ir avanzando tácticamente dentro de un estrategia de liberación nacional, de liberación estatal, de la cual tambien carecen. Si retomamos la sospecha de que todas sus actuaciones los convierten en agentes del imperialismo, entonces no estan tan desprovistos de estrategia...Porque la constatción de sus procederes, al día de hoy, es que mejor no lo pueden hacer para el buen rítmo y fucionamiento del régimen colonial.

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