viernes, 8 de abril de 2011

Ni españoles ni franceses, somos nabarros.

Las cadenas que aparecen en el escudo de la comunidad foral de Navarra, son cadenas impuestas, esas cadenas fueron impuestas como símbolo y no tienen ningún valor histórico, solo representan una realidad, la prisión y la dominación, que suponen para toda la identidad nacional, de lo que fue el estado y  Reino de Navarra.

Este pueblo ha de recuperar su autoestima, su historia y sus símbolos. La colonización ha destruido una identidad milenaria reflejada en una lengua milenaria. El país esta totalmente partido, en divisiones administrativas antinaturales, al igual que las rayas en los países africanos.

El pueblo continúa sumergido en una realiti show llamado elecciones, donde nadie es capaz de ver otro camino para poder solucionar los problemas, excepto el que nos ofrecen los políticos.
Ahora dicen que van a potenciar la participación vecinal. ¿Van a tener en cuenta a partir de ahora las opiniones de los vecinos? ¿Que nos van a poner, otro buzón de cartón como los de los Reyes magos? ¿Las redes sociales?

Si este pueblo tendría soberanía, muchos de ellos estarían en la cárcel, por ladroneéis los banqueros junto a ellos, como ha ocurrido en Islandia, pero aquí, la mentira y la manipulación, llegan a su mayor esplendor, cuando nos acercamos a las elecciones.

¿Van a poder los vecinos de Arriaga, parar la destrucción del parque de Arriaga?
¿ Van a poder los vecinos de Aramiona, parar el Tren de Alta velocidad?
¿ Va a poder   los vecinos decidir sobre la fusión y el control de las cajas de ahorros?
¿Vamos a poder los vecinos vascos,  juzgar en nuestro territorio a Felipe Gonzalez y al Sr. Jáuregui, por terrorismo  y violencia de Estado?

El pueblo no tiene poder, no manda solo ve y obedece. No elegimos nada, no cambiamos nada, no avanzamos nada, todo son eslogans, para que piquemos y caigamos  yendo a votar cada 4 años, y luego salgamos del colegio electoral, creyéndonos  que hemos cumplido con nuestra obligación.
Efectivamente, les vas a volver a dar cancha, para que vivan de cojones durante otros cuatros años, defendiendo como siempre los intereses del partido  y nunca los del pueblo.


España es el ejemplo de un país  independiente pero no  soberana y esto lo sabe muy bien el Sr. Zapatero, cuando le llaman desde Alemania o desde la Casa Blanca.
Por eso la soberanía de Nabarra es algo más que una quimera, es conseguir el estado, para construir, la soberanía alimenticia,  soberanía económica y la soberanía energética como pilares básicos para saborear la libertad.

Esto se puede conseguir, tras un largo camino, que pasa por replantearnos nuestro presente y pasado, y a esto es lo que componentes de este programa de radio, nos estamos dedicando, a reconstruir nuestras vidas, basándonos en la libertad que nuestros antepasados disfrutaron.

Ni nacionalistas ni abertzales, ni Republicanos ni monárquicos, ni  derechas, ni  izquierdas, ni españoles  ni franceses. Solo somos nabarros.

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