Por supuesto que estamos en un Estado, español y también amparados bajo las leyes de un derecho que también es español, puesto que en estas elecciones municipales y miserablemente llamadas forales, 400.000 nabarros no tendremos ninguna opción política a la que poder votar y el pucherazo español, como ha sucedido durante siglos, conseguirá colocar a españoles en los puestos de responsabilidad en ayuntamientos y diputaciones para seguir haciendo lo de siempre, beneficiar a la corte española con el sufrimiento y sometimiento de los nabarros.
Para los estatalistas nabarros, estas reacciones son típicamente españolas, y las llevan aplicando los gobiernos castellanos o españoles durante siglos en nuestro territorio, en un Estado de excepción permanente.
Es normal que ilegalicen coaliciones, ¿quien se extraña? Nosotros no.
El problema como se puede ver día a día, no es ETA, somos los nabarros, o los vascos como prefieras definirnos, que seguimos pese a siglos desde la primera conquista, reclamando nuestra libertad, nuestra tierra y nuestras instituciones.
Ahora ha llegado el momento de ver la reacción de los partidos políticos nacionalistas o Abertzales. Ahora podremos comprobar, cual es la estrategia nacional que van a presentar para luchar contra esta dictadura judicial española, que determina, quien esta limpio o sucio bajo el prisma de las lupas de Ares y Rubalcaba.
Recurrir al Constitucional donde están solo jueces españoles, progresistas o conservadores pero en definitiva españoles, decidiendo si los partidos Abertzales pueden presentarse a las elecciones o no, es volver a caer en la trampa y continuar haciéndoles el juego.
Desde el movimiento Estatalista nabarro el llamamiento para estas elecciones es el Boicot activo y pacifico y vistas las últimas decisiones del gobierno español, es el momento de que ningún partido nacionalistas o Abertzale, se presente a estas elecciones farsa que nos ofrecen los españoles.
El llamamiento es para que nadie vote, si ocupan los socialistas o los populares los ayuntamientos no pasa nada, sería lo mejor que nos podría pasar, puesto que ya quedaría constancia plena de que somos un país ocupado, y que la única solución que tenemos, es la desocupación y por lo tanto la libertad.
