martes, 21 de febrero de 2012

La AUZOCRACIA Nabarra. Nuestra forma de hacer política.


Los pensadores nabarros, están dando las claves del pensamiento propio, que un pueblo que quiere constituirse como estado, necesita para poder alcanzar su objetivo de estar en igualdad con el resto de estados de Europa.

Ninguna de las nuevas corrientes ideológicas que el concepto Nabarra está desarrollando, coinciden con las actuales  ideologías implantadas en ambas comunidades autónomas.

Lo hemos dicho y lo seguimos repitiendo, que en nuestra ideología no distinguimos entre izquierdas o derechas, ni entre liberalismo o socialismo.
Nabarra además de un estado, es una vieja pero nueva manera de entender las relaciones humanas, basándose en el concepto pueblo como poder hegemónico, por encima del capital.

El pueblo formado por mujeres y hombres, que aúnan sus esfuerzos para el bien colectivo y por lo tanto también personal. El Humanismo Nabarro como fue llamado, pone en el centro del desarrollo, la colectividad y territorios y bienes comunes, a disposición del individuo.

La Auzocracia Nabarra, es la contraposición a  como se entiende en la actualidad la forma de hacer  política.
No necesitamos, partidos políticos ni asociaciones empresariales ni sindicatos, para hacer que un país funcione y conseguir el bienestar de sus ciudadanos.
Necesitamos personas formadas e inteligentes, que hayan sido educadas en las universidades nabarras, para trabajar por el bien común y no el beneficios personal o empresarial.
Empresas o cooperativas competitivas, donde el inversor sea defendido por su riesgo y el trabajador sea compensado por su producción.
La colaboración entre obreros y empresarios, el trabajo en común entre personas y no entre organizaciones subvencionadas y a la vez compradas por los grandes lobbies españoles.

Nabarra es posible. Nuestras leyes y nuestra constitución ya existen. Nuestras cortes existen, nuestra historia existe y nuestro pueblo pese a siglos de colonización todavía existe.
Por lo tanto, el estado de Nabarra sigue existiendo y vuelve a ser para este pueblo, la única oportunidad que le queda para perdurar en el futuro. Solo un estado  propio podrá defender nuestra cultura y nuestro bienestar.