lunes, 13 de febrero de 2012

Tomás Urzainqui desmonta las tesis de UPN

1512: obra personal del Rey Católico
Tomás Urzainqui desmonta en una charla todas las "absurdas premisas" con las que se justifica la conquista de navarra
Pamplona, Elena Urabayen.

Engañó a todos los que estaban a su alrededor para conseguir sus objetivos. Uno de ellos, enmarcado dentro de las ansias expansionistas de Castilla, era el de hacerse con el dominio del Reino de Navarra y lo consiguió en 1512 tras haber movido distintas fichas que favorecieron su éxito en la operación. "La conquista de Navarra fue una obra personal de Fernando el Católico", aseguró ayer el jurista e historiador Tomás Urzainqui en la conferencia que impartió en el Palacio de Condestable, la primera de un ciclo que se celebrará hasta marzo. 

Urzainqui ofreció una visión detallada de la conquista desde la óptica jurídica en la que desmontó los argumentos con los que la versión de los vencedores ha justificado históricamente la invasión de uno de los reinos más antiguos de Europa, argumentos que actualmente sostienen todavía grupos como UPN. 

Antes de entrar a rebatir las justificaciones, Urzainqui hizo hincapié en la importancia de la personalidad del rey de Castilla, Fernando el Católico, quien, tras la muerte de su esposa Isabel II, asumió todo el poder del reino y gobernó imponiendo su criterio. "Fue uno de los mayores mentirosos de la historia y un mentiroso con poder es muy peligroso. Se consideraba el dueño de todo y se permitió el lujo de engañar a todos: al papa Julio II, al rey de Inglaterra Enrique VIII, al de Francia Luis XII, a los de Navarra... mintió descaradamente aunque tenía muy buenos embajadores que son sus instrumentos como el duque de Alba en Navarra", desveló Urzainqui. 

El historiador advirtió de que la conquista de Navarra hay que contextualizarla dentro del conflicto desencadenado por la reforma protestante y la contrareforma católica que acusa al seno de la Iglesia durante todo el siglo XVI. En esta situaciónm el papa Julio II impulsa un pacto multilateral contra Francia por ser los impulsores del cisma en el que se reconocía que el poder lo tiene el Concilio (representantes de todos los reinos) y no el Papa. 
Fernando el Católico utilizó esta situación para presentar ante el Papa una copia de un acuerdo que Navarra había firmado con Francia por un tema de territorios del norte de los Pirineos, para convencer a Julio II de que emitiera una bula favorable a la invasión de Navarra por considerar herejes a los reyes de Navarra al haber negociado con Francia. 
Este beneplácito de Roma, aunque llegó tarde, sirvió a Fernando II para justificar la entrada en Navarra a pesar de que Catalina de Foix y Juan de Albret profesaban una gran fe católica y así se demostró más adelante, cuando Pío IV en 1560 los reconoció como legítimos monarcas y anuló todas las bulas anteriores. 

Además de este episodio, y para evitar que el ejercito francés defendiera a Navarra, Fernando convenció al rey de Inglaterra, Enrique VIII, que estaba casado con su hija Catalina, a la cual utilizó para convencer a su marido para firmar un tratado por el que se pretendía invadir el territorio de la Gascuña. Inglaterra envió 12.000 hombres a la costa gipuzcoana, pero Fernando no cumplió con su parte del trato de aportar material y mantuvo al ejercito inglés en Irun, sin atacar pero amenazando a Francia que puso todo su ejército para esta causa y así no entró a defender Navarra. 

Estas, junto a otras jugadas maestras de Fernando el Católico -a quien su propia esposa había propuesto antes de morir devolver Los Arcos y Laguardia a Navarra- sirvieron para poder llevar a cabo una invasión tranquila y justificada de cara a la galería a pesar de que los territorios tenían un pacto de no agresión. 

Con los elementos europeos a su favor, Fernando ordenó la entrada de las tropas castellanas encabezadas por el duque de Alba, pero según informó Urzainqui, "no porque Navarra estuviera sometida en el caos de guerras civiles como se ha argumentado durante siglos". "Las guerras entre agramonteses y beaumonteses habían terminado en 1507", dijo. Apuntó además que "otra cuestión que esconde UPN" es que la entrada de Castilla supuso la violación del sistema de derecho fundamental y sustituye a "reyes legítimos por un estafador". 
Recalcó asimismo que Navarra no conservó los Fueros como eran entendidos entonces y no hubo rendiciones sino que se engañó a la ciudadanía diciendo que la presencia castellana era una cuestión temporal para garantizar el paso a Francia.
Urzainqui puso en valor que los monarcas posteriores a Fernando fueron conscientes del atropello que supuso la conquista y que los argumentos redactados a posteriori por el monarca (derecho de paso, desposesión de le herejía y de retención) carecían de fundamento, aunque ninguno dio el paso definitivo para devolver la soberanía al pueblo navarro. El historiador concluyó su ponencia destacando que "la conquista no es un hecho puntual de 1512 sino que la conquista no ha cesado y a día de hoy continúa"
http://www.noticiasdenavarra.com/2012/02/11/politica/navarra/1512-obra-personal-del-rey-catolico