lunes, 12 de marzo de 2012

Abandonemos su barco, cuanto antes.

Estamos dispuestos a llevar a cabo nuestra revolución, por deber histórico, social y económico. 
Tenemos cuanto antes que abandonar el barco de la Armada vencible española, si no queremos seguir pagando con nuestro trabajo y dinero, los agujeros de la incapacidad de gestión manifiesta, de los políticos de la corte.
 Un país, donde una baldosa de una inacabada ciudad de la cultura, cuesta más que el sueldo de un bibliotecario. Un país que ha despilfarrado millones de euros en obras culturales, aeropuertos inservibles, andenes donde no paran los trenes, urbanizaciones sin urbanizar.
 Un país que vende bombas de racimo y granadas para matar negros en África y después sus ex-presidentas, lavan su imagen colaborando con asociaciones benéficas en África. 

Millones de euros de los bolsillos nabarros, que pasan a manos de los corruptos profesionales españoles. Millones de euros nabarros, que contribuyen al enriquecimiento fraudulento de las mismas familias que siguen dominando a nabarra y también a los españoles.

 Un país donde la incultura es la politica que los gobiernos practican, para seguir junto con la ayuda de la iglesia, dominando a su pueblo. Un país que ha desperdiciado la oportunidad que Europa le dio y que ha sido incapaz de construir un tejido industrial y que ha desperdiciado la posibilidad que los fondos europeos les ofrecieron, para modernizar el campo. Una país lleno de mafiosos, bancos estafadores, empresarios explotadores, cristianos que machacan al prójimo, políticos corruptos que encima son aclamados en la vida y en la muerte.

 En definitiva un país que no es el nuestro y del que queremos huir lo antes posible. Nos alegramos que en Cataluña, se haya creado la Asamblea Nacional y que su hoja de ruta esté tan tan claramente reflejada la fecha del 2014, como el año de la declaración de independencia. 

Mientras en nuestro país, seguimos empecinados en mantener la política del pacto, que se ha mostrado totalmente ineficaz en este último siglo, para la consecución de la independencia.

. Es por eso que este programa es revolucionario, puesto que nace de la base clara y rotunda de que los vascos tenemos un estado llamado Nabarra y somos solo nosotros los que tenemos que activarlo, para que los gobiernos de España y Francia abandonen nuestros territorios y podamos ser nosotros los que construyamos nuestro futuro. De lo contrario, seguiremos financiando con nuestro trabajo y nuestro esfuerzo, la corrupta cultura española y la inhumana politica económica que solo los españoles saben aplicar.