martes, 26 de febrero de 2013

El sentido de la culpabilidad del colonizado.

Una de las grandes cualidades que tiene el imperialismo que sufrimos, es la de conseguir darle la vuelta a todas las situaciones, colocándose siempre ellos en el lado de la bondad y la justicia.


Consiguen que los propios colonizados renieguen de su situación de ocupación e incluso puedan sentirse libres sin apreciar la soga que les tiene prisioneros. En el ejemplo del esclavo negro de las americas es incomprensible pensar, que no se sintiera esclavo o que le pidiera permiso al amo para que le diera la libertad.



Pero en el caso de la tribu vasca, con la ayuda de algunos autóctonos, lo inimaginable se hace realidad  y el colonizador consigue que estemos cargando con las culpas por años de resistencia armada. Este conflicto armado, según el imaginario del ocupante, solo tuvo un agente, un grupo de descerebrados que por gusto y esquizofrenia colectiva, se dedicaban a poner bombas ya a matar a niños. Nunca hubo dos bandos en esta guerra, solo  terroristas y un estado llamado de derecho, que se defendía de la barbarie.

Los soldados del reino portaban flores en sus fusiles y repartían caramelos escritos en euskera entre los niños vasquitos, para  luego hablar en castellano durante los recreos.



Cientos de frases diseñadas en las universidades españolas para hacer que nos sintamos culpables, para culpabilizar a todo un pueblo por su resistencia y por su ocupación.


Pues los navarros decimos que una mierda y recordamos al  heroe Escocés William Wallas y os exigimos a los españoles lo mismo que el hizo con los Ingleses en 1297 en la  Batalla de Stirling  97 años después de la conquista de Vitoria y el resto de la Navarra Occidental , “  no os pedimos os exigimos que abandonéis de inmediato las tierras navarras y en vuestra retirada tendréis que ir pidiendo perdón uno por uno, a todos los navarros, por siglos de saqueos, violaciones y torturas por parte de vuestro reino”.



Como país que fue conquistado, los navarros no olvidamos ni perdonamos hasta que consigamos la libertad. No aceptamos procesos de paz con los enemigos, hasta que seamos de nuevo un estado y firmemos dicha paz. No reconocemos ningún tratado ni ponencia de paz, que haya sido firmada por los mal llamados representantes políticos vascos, el único sujeto legalmente capaz para firmar dicha Paz, será el pueblo navarro y su gobierno democráticamente elegido.



Los Navarros tenemos nuestro estado, que pese a estar ocupado por dos potencias extranjeras, nos da los razonamientos legítimos para poder hablar así, como estatalistas como defensores de nuestro pueblo, nuestra cultura y nuestro ordenamiento jurídico pirenaico.