viernes, 28 de febrero de 2014

Proceso de paz entre los vascos.

Este país en el que nos tienen metidos los conquistadores , además de las aceitunas rellenas, todo se hace diferente, a la española.
Todos los matices que pueden describir a un pueblo y a su gobierno, se mueven siempre con esta marca española instalada en todos los ámbitos sociales, rozando la vergüenza ajena y esta semana hemos sido testigos de nuevo del ridículo en el que han caído los gobernantes españoles, criminal izando y vanalizando a la comisión mediadora que la pasada semana anuncio el comienzo del desarme de ETA.

Los que diariamente trabaja por ese mal llamado a nuestro entender, proceso de paz, insisten en que el Gobierno español no quiere trabajar por la paz y rechaza cualquier paso que pueda acercar esa presunta normalización a nuestro pueblo.

Evidentemente y lo extraño es que eligieran a este interlocutor que no quiere dialogar como presunto agente pacificador, sabiendo y así lo demuestra la dilatada historia de los reinados españoles, que un país imperialista aunque sea venido a menos, lleva grabado en su ADN lo contrario a un escenario de paz, puesto que ocupar un país y un pueblo refleja el carácter dictatorial que caracteriza a los estados ocupantes.

Sus regímenes republicanos o monárquicos se basan desde su raíz histórica y su mantenimiento en el tiempo, en conseguir su paz y su normalización política, que quiere decir en el cristiano que tanto les gusta a los conquistadores, acabar con toda la resistencia y la cultura y lengua de los países ocupados.

Por lo tanto esperar de parte de los gobiernos español y francés, gestos de distensión y de respeto a las culturas que tienen bajo su dominio, es en el lenguaje imperialista ,imposible, puesto que de ser así, dejarían de ser ellos mismos y desaparecerían como estados.

Las frase del ministro español confirmando que los militares españoles jamás se irán de nuestros territorios por los siglos de los siglos, ya nos anuncia con total claridad los planes militares que tienen los españoles preparados para los navarros.

No habrá paz en este pueblo hasta que consigamos la independencia, puesto que como demostró la canción el problema no era ETA, sino las ansias de libertad que este pueblo manifiesta en todos sus actos. No habrá democracia ni normalización política, hasta que las fuerzas de ocupación abandonen los territorios navarros y el pueblo como sujeto activo consiga el poder para re instaurar su viejo estado

Esta es la voz que lucha por la liberación de nuestro estado ocupado de Navarra esto es Hordago Navarra.